domingo, 16 de febrero de 2014

Reflexión.

#10farringdon16 Feb 2014(08:43) Es mucho más fácil Sr. Sánchez: 1 Los salarios bajan cuando los costes fiscales de las empresas suben. 2 Los salarios bajan cuando la tasa de paro sube, y la gente está dispuesta a trabajar por menos. 3 La tasa de paro sube cuando las empresas, acogotadas por los impuestos, cierran. 4 Las empresas cierran cuando las ventas bajan pero sus costes fiscales se mantienen o suben. 5 Las empresas cierran porque cuando las ventas bajan, ellos no pueden bajar los costes laborales porque un comisario político se lo impide. 6 Las empresas cierran cuando pierden competitividad, lo cual se produce cuando los empleados mejor preparados se van de España porque les pagan más fuera y les cobran menos impuestos. 7 Las empresas cierran cuando se cansan de que les roben el dinero para financiar el "Bienestar del Estado". 8 Por eso los salarios bajan, por eso las monedas se devalúan, por eso la inflacción se dispara. "Es el socialismo, stpdo!!" Ya esta. Leer más: La trampa de bajar salarios para ganar competitividad - Blogs de Mientras Tanto http://bit.ly/1gH7D6l

martes, 26 de noviembre de 2013

jueves, 21 de noviembre de 2013

Sagrada Familia

http://youtu.be/RcDmloG3tXU

miércoles, 30 de octubre de 2013

REVERTE

http://youtu.be/1uZpnNa6ilw

miércoles, 9 de octubre de 2013

Bailamos ?


¿Bailamos? por dm_523e02e4c6a97

jueves, 26 de septiembre de 2013

Einstein y su hijo.

Einstein y su hijo El libro que alberga un documento tal vez más preciado. En 1915 Einstein se hallaba en una Berlín devastada, mientras que su exmujer, Mileva, y sus dos hijos, Hans Albert y Eduard “Tete”, vivían a salvo en Viena. El 4 de noviembre de ese mismo año, cuando ya había escrito la teoría general de la relatividad que lo catapultaría a la gloria científica, Einstein le mandó a su hijo de once años la siguiente carta, que recoge el libro Posterity: Letters of Great Americans to Their Children (Anchor, 2008): “Mi querido Albert, Ayer recibí tu cariñosa carta y me hizo muy feliz. Tenía ya miedo de que no volvieras a escribirme nunca. Me dijiste, cuando estuve en Zurich, que se te hace extraño cuando voy a Zurich. En consecuencia, creo que es mejor si nos encontramos en algún otro lugar, donde nadie interfiera en nuestro bienestar. En cualquier caso, voy a rogar que cada año pasemos un mes entero juntos, para que veas que tienes un padre que se interesa por ti y que te quiere. También puedes aprender muchas cosas buenas y bellas de mí, algo que otra persona no podría ofrecerte tan fácilmente. Lo que he conseguido gracias a mi extenuante trabajo no debe valer sólo para los desconocidos, sino sobre todo para mis propios hijos. Estos días he completado uno de los más hermosos trabajos de mi vida; cuando seas mayor, te lo explicaré. Estoy muy contento de que halles placer en el piano. Eso y la carpintería son, en mi opinión, las mejores actividades para tu edad, mejor incluso que el colegio. Porque son cosas muy apropiadas para una persona joven como tú. Toca al piano principalmente lo que te guste, aunque la profesora no te lo asigne. Esa es la mejor manera de aprender, cuando estás haciendo algo con tal disfrute que no te das cuenta de que el tiempo pasa. Yo estoy a veces tan enfrascado en mi trabajo que se me olvida la comida a mediodía… Un beso para ti y otro para Tete de tu Papá. Recuerdos a mamá”.

miércoles, 25 de septiembre de 2013