El tren de la historia del socialismo ya descarriló hace años, lo sabemos, sepultado por los escombros del Muro de Berlín. Pero el socialismo, que es la industria política e ideológica más criminal jamás concebida por el ser inhumano, volvió con nuevas máscaras, llamadas cínicamente progresistas, es decir, regresistas, como podemos comprobar, otra vez, en aquellos países donde domina, donde arruina y mata. Son trenes mortales todos los trenes del socialismo. Son los trenes nunca vigilados ni mantenidos rigurosamente. Son los trenes del robo y la corrupción, la que mata ahora en Cataluña o en Andalucía. Son los trenes llenos de putas de Ábalos y Koldo, íntimos del infame corrupto y psicópata de la Moncloa. Son los trenes de la muerte del nacional-social-comunismo, del fascismo envuelto en celofán progresista, feminazi, woke. Son los trenes manchados de sangre por la incompetencia asesina, corrupta.
Son los trenes que llegan a ninguna parte. Son los trenes del voto de aquellos que sostienen a un Gobierno de esclavos, de subvencionados, de siervos que viven del reparto de la miseria material y moral del socialismo. Porque más culpables son los que votan a un Gobierno criminal que los propios criminales. Lucrecios.
Lucrecio.- El socialismo lleva años intentando romper España, la democracia, la libertad. Es el PSOE una desgracia histórica criminal para los españoles, para la nación, que ahora, una vez más, bajo el dominio guerracivilista, ha sido agrietada, malherida, por una banda de rufianes a la que llaman frankenstein, dirigida por un triunvirato golpista formado por Zapatero, Pumpido y el Psicópata de la Moncloa. Lo de los trenes de la muerte de Puente, del socialismo, más que una metáfora del crimen socialista, es la realidad de un país destrozado, desunido, empobrecido, robado y despreciado. El socialismo, desde su cuna, sigue siendo la ideología más criminal jamás concebida por el ser humano contra el propio ser humano, su prosperidad y su libertad. Frente a todo esto lo único que puede haber es la cultura de la libertad. No valen políticas hipócritas que ocultan intereses particulares, mezquinos. No caben medias tintas, populistas al fin, ni terceras vías. Al socialismo sólo se le combate y se le derrota desde las ideas de la libertad, del liberalismo.
https://theobjective.com/elsubjetivo/opinion/2026-01-30/toleramos-intolerable-articulo-benegas/