“Lo peor en esta vida es que le derrote a uno gente despreciable”, decía Hemingway. O Capote.
Todos recibieron lo suyo. Una frondosa cosecha de papirotazos que no se recuerdan en tan respetable escenario. Gabriel Rufián, que se exhibe primoroso en estas lides con sus recursos de matoncillo de arrabal, de Lee Marvin de chamarilería, enmudeció cuando el interpelado resumió el espíritu de la sala: “Si yo fuera presidente del Gobierno, usted ya me habría llamado asesino y habría puesto un trozo de rail en el escaño”. Luego le dijo cobarde porque no osa reproche alguno a Sánchez o a Puente y el pijoaparte se calló. Los independentistas catalanes tienen a gloria su cobardía.
https://www.vozpopuli.com/opinion/el-dia-de-furia-de-nunez-feijoo.html
Lucrecio.- El socialismo lleva años intentando romper España, la democracia, la libertad. Es el PSOE una desgracia histórica criminal para los españoles, para la nación, que ahora, una vez más, bajo el dominio guerracivilista, ha sido agrietada, malherida, por una banda de rufianes a la que llaman frankenstein, dirigida por un triunvirato golpista formado por Zapatero, Pumpido y el Psicópata de la Moncloa. Lo de los trenes de la muerte de Puente, del socialismo, más que una metáfora del crimen socialista, es la realidad de un país destrozado, desunido, empobrecido, robado y despreciado. El socialismo, desde su cuna, sigue siendo la ideología más criminal jamás concebida por el ser humano contra el propio ser humano, su prosperidad y su libertad. Frente a todo esto lo único que puede haber es la cultura de la libertad. No valen políticas hipócritas que ocultan intereses particulares, mezquinos. No caben medias tintas, populistas al fin, ni terceras vías. Al socialismo sólo se le combate y se le derrota desde las ideas de la libertad, del liberalismo.
https://theobjective.com/elsubjetivo/opinion/2026-01-30/toleramos-intolerable-articulo-benegas/