El plan no es dimitir, el plan es resistir. Por la sencilla razón de que Sánchez no tiene salida posible y necesita mantener los resortes del poder para enfrentarse en mejores garantías a los problemas judiciales que le amenazan y que le amenazarán. Se lo dijo con toda crudeza a Gabriel Rufián (ERC) en su reunión de La Moncloa: «No me pidas que quite los aforamientos porque los necesito».
Por tanto, lo que viene ahora es lo más peligroso. Primero: reforma judicial y medidas contra la prensa digital (y también toma por asalto del Grupo Prisa para quitarle el control a Joseph Oughourlian). Más adelante: reforma electoral (lo ha anticipado ya Iván Redondo, que sigue asesorando en la sombra).
¿Apoyarán sus socios semejante atropello al sistema democrático? Depende de lo que obtengan a cambio. El PNV está pillado por los hidrocarburos, así que los únicos escollos reales son los ‘indepes’ y la extrema izquierda. Y ahí es donde tendrán que entrar en juego las consultas sobre la independencia y sobre el modelo de Estado. Todos contentos y la derecha sin tocar poder.
Hay quien tiene la teoría de que estamos en la agonía del sanchismo y de que cuanto más tarden las elecciones peor será el resultado para el PSOE. Eso es que no conocen lo suficiente al presidente del Gobierno. En dos años da tiempo de sobra para cargarse la democracia y acudir a las urnas en mejor situación que hoy. Cuando no hay salida, la única salida es resistir. Y Sánchez ha demostrado sobradamente que es un experto haciéndolo.
https://theobjective.com/elsubjetivo/opinion/2025-06-22/salida-pedro-sanchez-alvaro-nieto/
No hay comentarios:
Publicar un comentario